El problema ha sido siempre el de identidad (saber quién se es) y en este sentido, fue revelación acercarse al teatro de dos judíos venezolanos, dos transgresores que, sin embargo, no se habían quedado detenidos en rebeldes preguntas, sino que construyeron una obra sobre fronteras y límites, afirmándose en su ser judío y venezolano que no es ni lo uno ni lo otro sino un poco de ambos y el profeta. ...