Itinerarios de la sangre se lee con emoción poética y dramatismo sostenido. El lenguaje está lleno de perlas y metáforas deslumbrantes: monólogo de los relojes en la ardua travesía del tiempo, más allá de la cima de la tristeza, un eco de invisibles plañideras, misteriosa y callada en la profundidad de las tormentas, la noche paseándose bajo un viento tranquilo, vivir era quemarse en los ácidos del tiempo, muda tristeza de la sonrisa, veneno de l...