«Jaime Bateman [ ... ] era un hombre de características casi imposibles de reunir en una sola persona: descendiente de Robert Dudley [ ... ] y, al mismo tiempo, hijo legítimo de un padre que no se preocupó por conocerlo; revolucionario vertical que no tranzaba un solo principio y el hombre más comprensivo y flexible; el comandante más duro en sus posiciones y el papá más tierno que jugaba con sus niñas durante horas como si fuera un niño más; el ...