Esta novela es un gran fresco sobre la Roma antigua. Su protagonista, Julia, la hija del emperador Augusto, es una mujer valiente, auténtica y llena de exquisitez e inteligencia. De su voz, forjada desde el destierro, se moldea una inolvidable expresión de la rebeldía y la resistencia, pero también del amor, del deseo y de una incesante curiosidad por la vida y por la muerte.
Pablo Montoya
Toda novela histórica tiene la capacidad de lle...