Los textos que escribo para los seres que habitan la infancia y la adolescencia tienen como objetivo primordial, el que esos lectores precoces se sientan atraí- dos por la magia del lenguaje y por la música secreta de las palabras, ya sea para la ensoñación que trasmite un poema o por la intriga o entretenimiento crecientes en una narración. Pero, ante todo, para que adhieran de una vez y para siempre a las palabras como instrumento de una fértil...