La idea de la desigualdad es a la vez muy simple y muy compleja. En un nivel, es la más simple de todas las ideas y ha conmovido a la gente con una atracción inmediata, difícilmente igualada por algún otro concepto. Pero en otro nivel es una noción extraordinariamente laboriosa que vuelve muy problemáticas las aseveraciones sobre su naturaleza y, por tanto, ha sido el tema de muchas investigaciones de filósofos, politólogos, sociólogos, economist...