La estética de la luz es una de las estructuras de pensamiento más hermosas y originales de la Edad Media. Bajo profundos pliegues filosóficos y los trazos delicados de la más dulce de las teologías, sus impulsores fueron capaces de concebir y, en casos destacados, diseñar espacios orientados a la consagración de la luz como continuación natural y simbólica de la actividad divina.
Es sobrecogedora la cantidad de elementos que fueron necesario...