La pregunta de La grieta es inevitable. ¿Quién es el culpable de todo esto? ¿El que lanza la primera piedra?, ¿el que responde igual de fuerte a la ofensa? El texto responde: “Todos eran culpables, incluso, todos eran cómplices de su invento: su guerra”. Y luego reitera: “Este no es un libro de la guerra, insisto, este es un libro sobre los sentimientos de dos familias que fueron muchas familias, otros tantos apellidos, de tantas vidas que no al...