El autor «puntualiza cada detalle guajiro, recreado por García Márquez en su discurso literario de más de setenta años, desde sus escritos escolares y sus enseñanzas narrativas, pasando por las entrevistas que ha hecho y que le han hecho, sus reportajes y columnas, hasta sus cuentos, ensayos, guiones, novelas y, por supuesto, memorias.»Bravo Mendoza tuvo que meterse, como arqueólogo en un mundo recientemente concebido con palabras de todos los ma...