La guerra más antigua de la existencia llega a su fin, y ninguno de los bandos quedará indemneTanto los ángeles como los demonios están mermados y deben reorganizarse, pero no es tarea fácil cuando hay tantos jugadores individuales sobre el tablero, cada uno con sus propios intereses; sin olvidarse de los humanos, que han demostrado ser una fuerza que no se puede menospreciar. Mientras tanto, las sombras son cada vez más pronunciadas en el cielo,...