Publicada en 1903, y traducida unas veces como La llamada de la selva y otras como La llamada de lo salvaje, esta novela del narrador norteamericano Jack London no tiene como protagonista a ninguno de los seres humanos representados en la historia, sino a un perro llamado Buck. Nacido del cruce de un San Bernardo con una perra escocesa de pastor, Buck vive en las tibias tierras del Sur como dueño indiscutible de la casa y la granja del juez Mille...