"Más que maquinaria, necesitamos humanidad", decía Charles Chaplin. A mí me parece que su frase cada vez tiene más peso, y cada día que pasa me parece más cierta, diabólicamente cierta, premonitoria, hasta el punto de que hay noches en las que sueño con máquinas que me engullen y vomitan en partículas de nada, y otras, con un hombre taciturno que sale con una pancarta a la usanza de las viejas protestas a defender lo humano. Solo recibe risas y b...