Sin duda, si los chinos sitúan el Sol y el Calor en el Sur, o la Aurora en el Este, estas localizaciones están basadas en la experiencia. Pero la cuota que otorga la experiencia es mínima, si no nula, en la propia división del círculo de la extensión. No hay razón experimental alguna para dividir el mundo dos veces en dos partes, como lo hacen los romanos y los chinos; prueba de ello es que otros pueblos dividen el mundo de forma diferente: entre...