Bajo la piel de la mujer foca se remueven las obsesiones de Mario Sánchez Carbajal como una miríada de cochinillas perversas. En este espacio habitan personajes esculpidos por un aliento negro que esgrime sus palabras con maestría y temple. Quien se adentre en esta Babel de prosa hipnótica y variopinta se sentirá cautivo en una sucesión de irrealidades, atmósferas anegadas de desasosiego en las que marmotas, hombrecillos casi verdes, voces demasi...