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La preparación de la novela

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    La preparación de la novela
    24116
    Este libro encierra manuscritos, apuntes, anotaciones, citas, fotografías: en suma, todo lo que Roland Barthes colocó sobre la mesa de su seminario en el . Pero no sólo eso, sino también deslumbrantes fragmentos de prosa barthesiana, que muestran el modo en que su voz pasaba de lo escrito a lo dicho. Voy a hacer como si fuera a escribir una novela, dice Barthes, y organiza sus notas de clase como instrucciones dirigidas, en primer lugar, a sí mismo. En efecto, sus seminarios de 1978-1980 son un juego serio de simulación. La escritura de una novela implica, para un ensayista que, como él, ama el fragmento, el pasaje de la forma corta a la forma larga.El territorio elegido para materializar el pasaje es el del , ese poema japonés brevísimo que debe despertar en sus lectores la convicción de lo que se describe así fue. Un clic, dice Barthes, una iluminación, un . En la preparación de la novela, el toma el lugar de las anotaciones del novelista futuro, de aquello que se capta del instante y se lo registra en la libreta de apuntes a la espera de su oportunidad. El es la aparición brusca del referente, una rasgadura insignificante sobre una gran superficie vacía, una especie de maravillosa contranovela. Entonces, la gran pregunta es: ¿qué hacer para que prenda como gajo de un relato largoUna respuesta se encuentra en lo que, sin ironía, Barthes llama el método: la disciplina estética y social en la vida del novelista. Proust, Kafka, Flaubert, Mallarmé supieron mucho de eso, y Barthes los lee con la curiosidad y la indiscreción de un etnógrafo que estudia las costumbres que hacen posible una escritura literaria. En medio también están, junto a las de otros, sus manías de escritor, sus supersticiones respecto de lugares, de papeles, de objetos, la disposición del espacio material donde la forma larga podrá finalmente prender. Así, la novela futura es pensada como una forma de vida, en una escena donde se despliegan los modos de ser Barthes.Collège de France. Pero no sólo eso, sino también deslumbrantes fragmentos de prosa barthesiana, que muestran el modo en que su voz pasaba de lo escrito a lo dicho. Voy a hacer como si fuera a escribir una novela, dice Barthes, y organiza sus notas de clase como instrucciones dirigidas, en primer lugar, a sí mismo. En efecto, sus seminarios de 1978-1980 son un juego serio de simulación. La escritura de una novela implica, para un ensayista que, como él, ama el fragmento, el pasaje de la forma corta a la forma larga.El territorio elegido para materializar el pasaje es el del , ese poema japonés brevísimo que debe despertar en sus lectores la convicción de lo que se describe así fue. Un clic, dice Barthes, una iluminación, un . En la preparación de la novela, el toma el lugar de las anotaciones del novelista futuro, de aquello que se capta del instante y se lo registra en la libreta de apuntes a la espera de su oportunidad. El es la aparición brusca del referente, una rasgadura insignificante sobre una gran superficie vacía, una especie de maravillosa contranovela. Entonces, la gran pregunta es: ¿qué hacer para que prenda como gajo de un relato largoUna respuesta se encuentra en lo que, sin ironía, Barthes llama el método: la disciplina estética y social en la vida del novelista. Proust, Kafka, Flaubert, Mallarmé supieron mucho de eso, y Barthes los lee con la curiosidad y la indiscreción de un etnógrafo que estudia las costumbres que hacen posible una escritura literaria. En medio también están, junto a las de otros, sus manías de escritor, sus supersticiones respecto de lugares, de papeles, de objetos, la disposición del espacio material donde la forma larga podrá finalmente prender. Así, la novela futura es pensada como una forma de vida, en una escena donde se despliegan los modos de ser Barthes.El territorio elegido para materializar el pasaje es el del , ese poema japonés brevísimo que debe despertar en sus lectores la convicción de lo que se describe así fue. Un clic, dice Barthes, una iluminación, un . En la preparación de la novela, el toma el lugar de las anotaciones del novelista futuro, de aquello que se capta del instante y se lo registra en la libreta de apuntes a la espera de su oportunidad. El es la aparición brusca del referente, una rasgadura insignificante sobre una gran superficie vacía, una especie de maravillosa contranovela. Entonces, la gran pregunta es: ¿qué hacer para que prenda como gajo de un relato largoUna respuesta se encuentra en lo que, sin ironía, Barthes llama el método: la disciplina estética y social en la vida del novelista. Proust, Kafka, Flaubert, Mallarmé supieron mucho de eso, y Barthes los lee con la curiosidad y la indiscreción de un etnógrafo que estudia las costumbres que hacen posible una escritura literaria. En medio también están, junto a las de otros, sus manías de escritor, sus supersticiones respecto de lugares, de papeles, de objetos, la disposición del espacio material donde la forma larga podrá finalmente prender. Así, la novela futura es pensada como una forma de vida, en una escena donde se despliegan los modos de ser Barthes.haiku, ese poema japonés brevísimo que debe despertar en sus lectores la convicción de lo que se describe así fue. Un clic, dice Barthes, una iluminación, un . En la preparación de la novela, el toma el lugar de las anotaciones del novelista futuro, de aquello que se capta del instante y se lo registra en la libreta de apuntes a la espera de su oportunidad. El es la aparición brusca del referente, una rasgadura insignificante sobre una gran superficie vacía, una especie de maravillosa contranovela. Entonces, la gran pregunta es: ¿qué hacer para que prenda como gajo de un relato largoUna respuesta se encuentra en lo que, sin ironía, Barthes llama el método: la disciplina estética y social en la vida del novelista. Proust, Kafka, Flaubert, Mallarmé supieron mucho de eso, y Barthes los lee con la curiosidad y la indiscreción de un etnógrafo que estudia las costumbres que hacen posible una escritura literaria. En medio también están, junto a las de otros, sus manías de escritor, sus supersticiones respecto de lugares, de papeles, de objetos, la disposición del espacio material donde la forma larga podrá finalmente prender. Así, la novela futura es pensada como una forma de vida, en una escena donde se despliegan los modos de ser Barthes.satori. En la preparación de la novela, el toma el lugar de las anotaciones del novelista futuro, de aquello que se capta del instante y se lo registra en la libreta de apuntes a la espera de su oportunidad. El es la aparición brusca del referente, una rasgadura insignificante sobre una gran superficie vacía, una especie de maravillosa contranovela. Entonces, la gran pregunta es: ¿qué hacer para que prenda como gajo de un relato largoUna respuesta se encuentra en lo que, sin ironía, Barthes llama el método: la disciplina estética y social en la vida del novelista. Proust, Kafka, Flaubert, Mallarmé supieron mucho de eso, y Barthes los lee con la curiosidad y la indiscreción de un etnógrafo que estudia las costumbres que hacen posible una escritura literaria. En medio también están, junto a las de otros, sus manías de escritor, sus supersticiones respecto de lugares, de papeles, de objetos, la disposición del espacio material donde la forma larga podrá finalmente prender. Así, la novela futura es pensada como una forma de vida, en una escena donde se despliegan los modos de ser Barthes.haiku toma el lugar de las anotaciones del novelista futuro, de aquello que se capta del instante y se lo registra en la libreta de apuntes a la espera de su oportunidad. El es la aparición brusca del referente, una rasgadura insignificante sobre una gran superficie vacía, una especie de maravillosa contranovela. Entonces, la gran pregunta es: ¿qué hacer para que prenda como gajo de un relato largoUna respuesta se encuentra en lo que, sin ironía, Barthes llama el método: la disciplina estética y social en la vida del novelista. Proust, Kafka, Flaubert, Mallarmé supieron mucho de eso, y Barthes los lee con la curiosidad y la indiscreción de un etnógrafo que estudia las costumbres que hacen posible una escritura literaria. En medio también están, junto a las de otros, sus manías de escritor, sus supersticiones respecto de lugares, de papeles, de objetos, la disposición del espacio material donde la forma larga podrá finalmente prender. Así, la novela futura es pensada como una forma de vida, en una escena donde se despliegan los modos de ser Barthes.haiku es la aparición brusca del referente, una rasgadura insignificante sobre una gran superficie vacía, una especie de maravillosa contranovela. Entonces, la gran pregunta es: ¿qué hacer para que prenda como gajo de un relato largoUna respuesta se encuentra en lo que, sin ironía, Barthes llama el método: la disciplina estética y social en la vida del novelista. Proust, Kafka, Flaubert, Mallarmé supieron mucho de eso, y Barthes los lee con la curiosidad y la indiscreción de un etnógrafo que estudia las costumbres que hacen posible una escritura literaria. En medio también están, junto a las de otros, sus manías de escritor, sus supersticiones respecto de lugares, de papeles, de objetos, la disposición del espacio material donde la forma larga podrá finalmente prender. Así, la novela futura es pensada como una forma de vida, en una escena donde se despliegan los modos de ser Barthes.Una respuesta se encuentra en lo que, sin ironía, Barthes llama el método: la disciplina estética y social en la vida del novelista. Proust, Kafka, Flaubert, Mallarmé supieron mucho de eso, y Barthes los lee con la curiosidad y la indiscreción de un etnógrafo que estudia las costumbres que hacen posible una escritura literaria. En medio también están, junto a las de otros, sus manías de escritor, sus supersticiones respecto de lugares, de papeles, de objetos, la disposición del espacio material donde la forma larga podrá finalmente prender. Así, la novela futura es pensada como una forma de vida, en una escena donde se despliegan los modos de ser Barthes.

    Atributos LU

    Casa EditorialSiglo Xxi Editores México
    AutorRoland Barthes
    Tabla de Contenido

    Prólogo a la edición en español
    Los modos de ser Barthes

    Prefacio
    La preparación de la novela

    1. De la vida a la obra
    Notas de cursos en el Collège de France, 1978-1979

    Sesión del 2 de diciembre de 1978

    Introducción
    El “medio” de la vida
    Cambiar
    Fantasma de escritura

    Sesión del 9 de diciembre de 1978
    La novela


    Sesión del 16 de diciembre de 1978
    Dos precisiones

    Sesión del 6 de enero de 1979
    El haiku
    “Mi” haiku
    El haiku en su materialidad

    Sesión del 13 de enero de 1979
    El deseo de haiku
    El tiempo que hace

    Sesión del 20 de enero de 1979

    Sesión del 27 de enero de 1979
    El instante

    Sesión del 3 de febrero de 1979
    Pathos

    Sesión del 10 de febrero  de 1979

    Sesión del 17 de febrero de 1979
    Efecto de lo real o más bien de realidad (Lacan)
    La división de lo real
    La co-presencia

    Sesión del 24 de febrero de 1979
    Clic
    La claridad del haiku
    Los límites del haiku

    Sesión del 3 de marzo de 1979
    Conclusión
    Pasajes

    Sesión del 10 de marzo de 1979

    La metáfora del laberinto
    Investigaciones interdisciplinarias
    Seminario 1978-1979

    Sesión introductoria del 2 de diciembre de 1978
    Origen
    La palabra, la cosa (relevamiento de un saber elemental)
    Campos de presencia de la metáfora
    Simbólica
    Metáfora

    Sesión conclusiva del 10 de marzo 1979
    El laberinto: algunas palabras para terminar

    La preparación de la novela

    2. La obra como voluntad
    Notas de cursos en el Collège de France, 1979-1980

    Sesión del 1 de diciembre de 1979
    Preámbulo
    Argumento
    Epígrafe
    Plan
    Parábasis

    I. El deseo de escribir
    La esperanza de escribir
    El deseo de escribir
    Escribir como tendencia

    Sesión del 8 de diciembre de 1979
    Digresión: ¿No escribir?

    Sesión del 15 de diciembre de 1979
    “Valgo más que lo que escribo”
    Parábasis, método, el relato
    Método
    Relato

    Sesión  del 5 de enero de 1980

    II. Primer prueba: la elección, la duda
    ¿El contenido?
    La obra como forma fantaseada
    Una tipología del libro
    Dos formas fantaseadas: el libro/el álbum

    Sesión del 12 de enero de 1980
    Indecisión y necesidad
    Autoevaluación: talento
    Conclusión

    III. Segunda prueba: la paciencia


    A) Una vida metódica
    La obra ≠ el mundo

    Sesión del 19 de enero de 1980
    La vida como obra
    Vita nova
    Casuística del egoísmo

    Sesión del 26 de enero de 1980

    Sesión del 2 de febrero de 1980
    B) La praxis de la escritura
    Cuestión previa: leer/escribir
    Arranques

    Sesión del 9 de febrero de 1980
    Del arranque al trabajo
    Frenadas
    Conclusión

    Sesión del 16 de febrero de 1980

    IV. Tercera prueba: la separación
    Arcaísmo y deseo
    Signos de obsolescencia
    El escritor exiliado

    Sesión del 23 de febrero de 1980
    Superar

    Para terminar el curso
    Una última palabra (pero no palabra última)

    Proust y la fotografía
    Examen de archivos fotográficos poco conocidos
    Seminario
    Advertencias del editor
    Índice

    1) ¿Seminario?
    2) ¿Archivos fotográficos?
    3) ¿Poco conocido? = no desconocido
    4) Proust y la fotografía
    5) Examen

    1) El “mundo” de Proust (=de Marcel)
    2) Las “claves”

    Anexo

    Resumen de Roland Barthes para el anuario de Collège de France

    Haikus

    Bibliografía

    Index nominum

    Index rerum

    TipoLibro
    ISXN9789682325915
    Año de Edición2005
    Núm. Páginas487
    Peso (Físico)690
    Tamaño (Físico)16 x 23 cm
    TítuloLa preparación de la novela

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