La ciudad de México, el personaje inmenso de este libro, es el escenario que tritura y resucita, la naturaleza de cemento, desperdicio y modernidad. En esta obra se conjuntan tres energías: la capitalina, la capitalista y la inagotable del autor, que a la densidad de la Historia opone las vibraciones del infinito urbano tal y como los recrea (inventa) la prosa que es también arquitectura de las imágenes. Y la consigna de la resignación es el mamb...