En La rueca de Onfalia Juan Vicente convoca a todos sus fantasmas en un lenguaje que en p?ginas fluye libre, cristalino, r?pido hasta el mareo y, en otras, se torna retra?do, moroso, barroco, lleno de digresiones, de par?ntesis (?porque esa peque?a curva sirve para protegerme?): en todo caso, cargado siempre de la fuerza evocadora de la poes?a. En este libro de tan prolongada gestaci?n regresa, seg?n sus propias palabras, a muchos de los temas gr...