En La tierra que llora, la poesía abre un espacio donde la memoria del conflicto armado en Colombia encuentra voz. No como relato lejano, sino como una presencia que persiste bajo nuestros pasos: una tierra que guarda nombres, que ha sido testigo del dolor y que aún lo sostiene en silencio.A lo largo de sesenta poemas —en resonancia con los más de sesenta años que han marcado este país— el libro se aproxima a esa experiencia desde lo humano: la m...