Ronnie ha hecho su nombre y su fortuna en la compra y venta de piedras preciosas y objetos robados. Tiene su ofcina en la zona de los esmeralderos en el centro de Bogotá, donde lleva a cabo varias operaciones con la ayuda de Julio, su joven asistente. Cierto día reciben a un hombre que les propone un negocio muy particular: les pide dos millones de dólares por unas manos disecadas que, según dice, pertenecen al Che Guevara. Minutos después, el vi...