Creo que esas historias (peque?as historias, probablemente) entre Lucinda, Alberto y yo, no pasaron de ese curso. Tengo ideas de brevedad, por parte de ?l, sobre todo. Pero nos dieron muy mala fama f?cil. Se dec?a, como parte de nuestro decadentismo malevo, que est?bamos liados entre nosotros, que hac?amos tr?os. Eso contribu?a, entre ese mundillo pacato, a nuestra extravagancia y desarreglo de los sentidos. Sin embargo, todo o casi todo era s?l...