El río de la poesía escrita en las lenguas nativas del Perú se alimenta de tres grandes afluentes: el quechua, el aymara ambos en sus ricas diversidades y las lenguas amazónicas, del awajún al kakumana, el asháninka o el machiguenga. Desde hace cinco siglos, los pueblos originarios resisten el colonialismo a través de su voz lírica, bebiendo de su propia tradición, honrándola y expandiéndola, sin aislarse del mundo de Occidente o de la modernid...