La virtud del escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal es que su obra retrata a una comarca, la suya. Sus novelas y cuentos, o los relatos, como en esta ocasión, describen siempre a personajes que estuvieron cerca de las emociones de la gente del pueblo por el que ha terminado él identificándose en el país. Tuluá es, otra vez, el referente de su nuevo libro; bien contado, amplio como un abanico, con el ADN violento de sus hombres. Sin embargo, esas h...