Cautivan Europa, reinan en los corazones. Los hombres hablan de ellas, sueñan con ellas, escriben sobre ellas, son hermosas y hábiles en los asuntos del corazón. Son reinas allá donde estén: en casa y en palacio, en la Plaza de San Marcos y en sus casini, en los escenarios de los teatros y en el interior de los conventos. También son intelectuales y artistas, se interesan por las ciencias y las ideas, pero su libertad de tono y su atracción por l...