El cuidado propio (Orem, 1991) y el cuidado del otro (Agulló et al., 2010) son dos experiencias que poseen un eje común, a saber, el cuidado. La atención, la asistencia y las prácticas concretas que se erigen como forma de viabilizar la preocupación por sí mismo y por los otros, se constituyen en hilos que cruzan la vivencia del cuidado. El cuidado se convirtió en objeto de estudio, en primera instancia, de la enfermería, en el siglo XIX, asociad...