Como escenario de fondo está el Madrid helado de 1958 donde aún son visibles las penurias de la postguerra. Los personajes de este fresco de retratos únicos se debaten entre la anulación existencial que supone la miseria, la implacable presencia de la dictadura, la imposible nostalgia de la libertad y el surgimiento de un nuevo espacio urbano dominado por la especulación inmobiliaria, el estraperlo, la nueva vida nocturna y la delincuencia organi...