En el uso hablado y escrito del idioma español se sigue demostrando que el analfabetismo se incrementa cada día en el mundo y, mientras la lectura selecta permanezca relegada como actividad esencial de estudio, las imprecisiones del lenguaje seguirán aumentando.
Las expresiones espontáneas, alegres o graciosas son recomenda- bles, pero, cuando aparecen la ramplonería, el sentido malicioso, los tonos fuertes y la gramática descuidada, se corre ...