<p>Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz<br />Judith, comprometida e idealista tiene una gran virtud: el entusiasmo. Y un enorme defecto: el exceso de entusiasmo. Desde hace años su vida se centra en su trabajo: es psicóloga y trabaja en un centro de adopciones.<br />Por culpa de una decisión poco afortunada se desencadena un drama. Judith, decide cambiar de rumbo y acepta un trabajo ...