<p>«Una punzada se le acomoda en el corazón. El tiempo no tiene sentido, hay días eternos y años fugaces. La voz vuelve a indicarle que es hora de levantarse. La llama con ternura, con la dulzura con que se habla a los pequeños. Ella no es una niña, de eso está segura». La vida se va deprisa, hay cierta urgencia por ponerla en pausa para atraparla. Las fotografías son el recurso m&aac...