El estalinismo en su momento de maximo apogeo sabia que para completar su dominio mundial debia reclutar un ejercito clandestino capaz de librar con exito el combate en el frente de la propaganda Para ello desde principios de los anos treinta los dirigentes sovieticos confiaron a un hombre en la sombra Willi Munzenberg la tarea de orquestar -de Londres a Paris de Hollywood a Berlin- una campana de manipulacion sin precedentes a favor de la Union ...