<p>El tornamesa se enciende, y la mente adolescente de Jonathan comienza a girar a 33 rpm, cada pieza que coloca lo lleva a un lugar, real o imaginario, no importa, sea como sea está en su mente. Se encuentra desesperado, sus problemas existenciales lo absorben, y su vida cotidiana se ha convertido en un infierno, las campanas están sonando, tratan de indicarle su destino, pero en la travesía de su rutina diaria acechan mucho...