<p>Y gira... y gira... y nunca deja de girar... La rueda es el destino, nuestro sino. Representa el tiempo, que se mueve y nos mueve con él, y la ventura que en su seno despliega nuestra voluntad y la inescrutable providencia. La rueda nunca deja de girar, unas veces en el espacio, otras sobre el mar y la tierra, y nuestras pasiones y desaciertos, allá donde vagamos, giran con ella. Su circunferencia representa nuestras suelas, y...