Hasta donde puede llegar la sombra del primer amor
Las manos de Eliott eran imponentes de palmas anchas y carnosas y dedos largos de huesos grandes Eran unas manos fuertes disenadas para dar forma a las cosas para construir y crear unas manos que habrian podido servir para hacer joyas o herrar caballos y que resultaban perfectas para tocar el piano y acariciar a una mujer
En el funeral de su amante Claudia recuerda como conocio a Eliott veinte a...
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