<p>Viene y va, va y viene. De repente, se aproxima a mí a la velocidad del viento huracanado, me golpea, me estremece, me hace vibrar, me suelta, me deja, me libera, inconsciente..., y yo, presa de su adicción, de esa dependencia insana, de ese suéltalo todo y vete sin más, de ese amor por todo lo que la inspiración del arte conllevaba, yo, que no era capaz de retener lo que en un segundo surgía y mor&iac...