<p>Robert necesitaba alzar la voz. Brian solo debía callar un poco para escucharla. Yo sé lo que tú quieres. Venga, no disimules. Vienes aquí con la esperanza de ver a dos tíos buenorros enamorándose, paseando de la mano por la ciudad y teniendo citas en los sitios más románticos que encuentren. Que haya drama, pero que sepan solucionarlo sin gritos histéricos y se juren amor eterno h...