<p>A sus cuarenta y dos años, Jonathan Grief es un hombre rico, aunque no necesariamente feliz. Es propietario de una lujosa casa en Hamburgo y heredero de una exitosa editorial, pero su rol en la empresa es meramente simbólico. Desde su divorcio, la vida de Jonathan se centra en dos aspectos: seguir unos hábitos altamente saludables y enviar todo tipo de quejas a la prensa. El uno de enero encuentra una bolsa en el manillar ...