<p>A principios el siglo XIV, tras la muerte del arzobispo de Santiago de Compostela, Rodrigo de Padrón, las divergencias entre el poder civil y el eclesiástico para elegir sucesor forzaron la intervención del papa, que nombró al francés Berenguer de Landoira como arzobispo. La nominación del prelado no fue del gusto de la ciudad y la violencia con la que se zanjó el problema generó un resco...