En este texto, el autor continúa revisando la idea de la justicia como imparcialidad, tal como la presentó en su trascendental , pero modifica su interpretación filosófica en forma fundamental. En su obra anterior, Rawls presuponía lo que llamó "una sociedad bien ordenada": relativamente homogénea, estable en sus creencias morales básicas y en la que hay un general consenso sobre lo que constituye la vida buena. Y sin embargo, en la sociedad demo...