Aunque de modo espontáneo se tiende a relacionar la religión con el ámbito privado de la intimidad y de la conciencia, basta una superficial observación y la propia experiencia para comprobar que el fenómeno religioso, en todas las épocas y culturas, trasciende la dimensión estrictamente personal y se extiende al terreno de las relaciones humanas y de la vida en sociedad. Por este motivo el factor religioso y las distintas manifestaciones de rel...