Criada por padres con ideas propias y de mentalidad científica, Margaret Atwood pasaba la mayor parte del año en los bosques salvajes del norte de Quebec. Su infancia fue nómada y sin trabas. A partir de esa infancia poco convencional, Atwood despliega la historia de su vida, enlazando momentos seminales con los libros que han dado forma a nuestro paisaje literario, desde Ojo de gato hasta El cuento de la criada. En páginas repletas de tertulias ...