Existe una narrativa socialmente muy reconocida que las mujeres de cada generación internalizan y dan por cierta. Es aquélla que afirma que entrar en la mediana edad significa pasar una década a completa merced de nuestras hormonas . Aprendemos a aguantarnos los síntomas y nunca dejamos que otros nos vean sudar (literalmente, debido a los sofocos). Si buscamos la ayuda de nuestros médicos , a menudo dejamos los consultorios sintiéndonos desilusio...