Escoge la categoría

Los clásicos de la cocina mexicana

Comparte

Por: $53.400,00ou X de


Comprar
128_9789702222132_laro
Los clásicos de la cocina mexicana
Por: $53.400,00ou
48x de $1.112,50
sem juros
ComprarVendedor Libreria de la U
201837
Este es el resultado de más de 20 años de investigación culinaria en México, de subir y bajar por diversos rumbos del territorio nacional. Cuando era muy joven, tenía la ilusión de conocer todo el país o por lo menos sus ciudades y pueblos más importantes. Sé que me faltan muchos todavía, pero creo haber viajado a todos los lugares donde hay algo interesante desde el punto de vista gastronómico. Lo más difícil del libro fue escoger las recetas; procuré no omitir ningún estado de la República Mexicana, pero fue una tarea complicada. Para incluir todo el país se necesitarían 32 volúmenes, uno para cada estado y otro para el Distrito Federal, y de cualquier manera quedaría incompleto, porque existen regiones gastronómicas muy difíciles de clasificar. Incluí las recetas que creí más representativas, por esto lo titulé Los clásicos de la cocina mexicana. Lo único que tuve en mente fueron las comidas que no debe perderse un viajero nacional o extranjero mientras recorre nuestro país. Trate usted de imaginar lo que sería un viaje a Yucatán sin cochinita pibil; a Sinaloa, sin degustar el aguachile, o a Baja California, sin probar los ostiones de San Quintín. No exagero al decir que la diversidad de la cocina mexicana es tan grande que a veces sólo conocemos lo que se come en el entorno donde vivimos. Además, ésta cambia mucho de una estación del año a otra. El calendario religioso modifica también nuestra forma de comer; tal vez los mejores ejemplos de esto sean el Día de Muertos o la Navidad. Aclaro que todas las recetas incluidas en este libro son del dominio popular; mi único aporte es haberlas escrito como producto de mis investigaciones. No tendría caso reescribir las ya investigadas por otros, simplemente ésta es mi visión de lo que he encontrado y comido en mis viajes. No hubiera podido escribir una receta tan compleja como el adobo huasteco sin conocer a los indígenas de esa región, o el mole poblano sin aprender lo importante que es para muchas comunidades en una boda, en un bautizo, o con el fin de festejar a su santo patrón.Lo más difícil del libro fue escoger las recetas; procuré no omitir ningún estado de la República Mexicana, pero fue una tarea complicada. Para incluir todo el país se necesitarían 32 volúmenes, uno para cada estado y otro para el Distrito Federal, y de cualquier manera quedaría incompleto, porque existen regiones gastronómicas muy difíciles de clasificar. Incluí las recetas que creí más representativas, por esto lo titulé Los clásicos de la cocina mexicana. Lo único que tuve en mente fueron las comidas que no debe perderse un viajero nacional o extranjero mientras recorre nuestro país. Trate usted de imaginar lo que sería un viaje a Yucatán sin cochinita pibil; a Sinaloa, sin degustar el aguachile, o a Baja California, sin probar los ostiones de San Quintín. No exagero al decir que la diversidad de la cocina mexicana es tan grande que a veces sólo conocemos lo que se come en el entorno donde vivimos. Además, ésta cambia mucho de una estación del año a otra. El calendario religioso modifica también nuestra forma de comer; tal vez los mejores ejemplos de esto sean el Día de Muertos o la Navidad. Aclaro que todas las recetas incluidas en este libro son del dominio popular; mi único aporte es haberlas escrito como producto de mis investigaciones. No tendría caso reescribir las ya investigadas por otros, simplemente ésta es mi visión de lo que he encontrado y comido en mis viajes. No hubiera podido escribir una receta tan compleja como el adobo huasteco sin conocer a los indígenas de esa región, o el mole poblano sin aprender lo importante que es para muchas comunidades en una boda, en un bautizo, o con el fin de festejar a su santo patrón.Trate usted de imaginar lo que sería un viaje a Yucatán sin cochinita pibil; a Sinaloa, sin degustar el aguachile, o a Baja California, sin probar los ostiones de San Quintín. No exagero al decir que la diversidad de la cocina mexicana es tan grande que a veces sólo conocemos lo que se come en el entorno donde vivimos. Además, ésta cambia mucho de una estación del año a otra. El calendario religioso modifica también nuestra forma de comer; tal vez los mejores ejemplos de esto sean el Día de Muertos o la Navidad. Aclaro que todas las recetas incluidas en este libro son del dominio popular; mi único aporte es haberlas escrito como producto de mis investigaciones. No tendría caso reescribir las ya investigadas por otros, simplemente ésta es mi visión de lo que he encontrado y comido en mis viajes. No hubiera podido escribir una receta tan compleja como el adobo huasteco sin conocer a los indígenas de esa región, o el mole poblano sin aprender lo importante que es para muchas comunidades en una boda, en un bautizo, o con el fin de festejar a su santo patrón.Aclaro que todas las recetas incluidas en este libro son del dominio popular; mi único aporte es haberlas escrito como producto de mis investigaciones. No tendría caso reescribir las ya investigadas por otros, simplemente ésta es mi visión de lo que he encontrado y comido en mis viajes. No hubiera podido escribir una receta tan compleja como el adobo huasteco sin conocer a los indígenas de esa región, o el mole poblano sin aprender lo importante que es para muchas comunidades en una boda, en un bautizo, o con el fin de festejar a su santo patrón.

Atributos LU

Tamaño (Físico)19.5 x 26.4 cm
Peso (Físico)760
Núm. Páginas144
Año de Edición2009
ISXN9789702222132
TipoLibro
Tabla de ContenidoLos editores

Entradas y antojitos
Sopas
Ceviches
Frijoles
Chiles rellenos
Moles

Viaje culinario por México
Tamales
Pescados y mariscos
Especialidades regionales
Salsas
Postres
Recetas básicas 
AutorRicardo Muñoz Zurita
TítuloLos clásicos de la cocina mexicana

Títulos Similares