El resurgimiento económico y político de Asia Oriental conmocionó la estructura tradicional del poder, centrado en el eje Norteamérica-Europa. La industrialización sucesiva de Japón, Corea y China, entre otras, desvió esa parte del mundo hacia la actividad manufacturera, comercial, la investigación avanzada y gran parte de los activos financieros. Lo interesante es que, en la recomposición mundial, la búsqueda de sistemas alternativos de pensamie...