Un hombre inocente fue condenado por asesinato hace veintidós años. Su abogado no parará hasta verle libre. Pero quienes le encerraron ya mataron una vez. Y están preparados para volver a hacerlo.
Nadie lo cuenta mejor que Grisham.
En la pequeña ciudad de Seabrook, Florida, un prometedor abogado llamado Keith Russo fue asesinado a tiros una noche mientras trabajaba hasta tarde en su despacho. El culpable no dejó pistas. No hubo testigos...