Retrata de cuerpo entero a su autor: heterodoxo, es decir, deliberadamente desviado de los escleróticos moldes oficiales, audaz, imaginativo y hasta contestatario, como toda persona decente y pensante debe serlo en un país arrevesado. Más que una serie de textos, cuyo hilo conductor bien puede ser la Constitución vigente, que invitan a la crítica académica convencional, Los jueces de mármol es una oportuna provocación para un debate mucho más viv...