Los pelícanos de San Juan del Sur planean hasta avistar su presa y de repente se dejan caer en picado. El golpe contra el agua es brutal y siempre salen con el pez en el pico. A Fernando Valverde le asombró la perfección milimétrica de su caza hasta que un pescador le reveló que aquel portento escondía una tragedia enorme. De tanto golpear su rostro contra el océano muchos pelícanos mueren ciegos, perdidos en el horizonte. De todo eso habla este ...