Cerca del templo Higashi Hongan-ji, entre callejones silenciosos y el rumor del viento sobre los tejados de Kioto, permanece abierto un restaurante sin letrero donde el tiempo parece detenerse. En sus fogones, el chef Nagare Kamogawa y su hija Koishi preparan deliciosos platos que son también fragmentos de vida. Allí, bajo la luz tenue de los faroles y el aroma del caldo recién hecho, se cruzan desconocidos que buscan algo más que un sabor secret...