Colombia avanza, casi sin advertirlo, hacia una encrucijada energética. Entre decisiones políticas apresuradas, conflictos territoriales, activismo judicial, crisis institucionales y la pérdida acelerada de autosuficiencia, el país enfrenta el riesgo real de quedarse sin petróleo, de racionamientos, tarifas en ascenso y un Estado debilitado fiscalmente. ¿Cómo llegó Colombia a este punto? ¿Se trata de un declive inevitable o de un desmonte deliber...