EN EL CHICAGO DE LOS AÑOS VEINTE, EL MIEDO TENÍA UN DUEÑO: AL CAPONE.
Transformó el asesinato en un negocio y la violencia en una estrategia de poder. Durante la Ley Seca levantó un imperio mafioso alimentado por corrupción, contrabando y balas de ametralladora. Pero incluso el hombre que aterrorizó a toda una ciudad terminaría descubriendo que ningún reino construido con sangre es eterno.
LOS PEORES ASESINOS DE LA HISTORIA NO NACIERON EN L...