Andrés Caicedo, Carlos Mayolo y Luis Ospina fueron protagonistas o, mejor, los impulsores de toda una generación obsesionada por el cine en la ciudad de Cali. Víctimas del llamado "mal de la cinesífilis", consiguieron construir una obra en la que bailaban, con el mismo ritmo, el horror con el rock, la salsa con la política y el suicidio con excesos. Entre 1971 y 1991, un buen número de jóvenes caleños se unieron a la caravana de estos tres creado...