EN AUSCHWITZ, UN HOMBRE CON GUANTES BLANCOS SEÑALABA CON LA MANO QUIEN VIVIRÍA.... Y QUIEN MORIRÍA.
Impecable, educado y siempre sonriente, Josef Mengele parecía un médico ejemplar. Pero en los campos de concentración decidió, con un simple gesto, el destino de miles de prisioneros.
Bajo la máscara de la ciencia sometió a gemelos, niños y prisioneros indefensos a experimentos brutales.
Esta es la historia del Ángel de la Muerte, el médico ...